Hoy se celebran 423 años de la fundación de la ciudad de Monterrey. La Ciudad Metropolitana de Nuestra Señora de Monterrey, capital del Nuevo Reino de León.
Esta es una historia interesante: Grosso modo, los fundadores que acompañaron a Diego de Montemayor eran de origen judío, judíos cerfarditas o cefardíes.
En efecto, los colonos que se establecieron en estas tierras regiomontanas durante 1596 eran españoles en busca de nuevas oportunidades de riqueza. De ellos surgieron las tradiciones judías regiomontanas, como el cabrito al pastor y el uso nómada de la carne seca.
La austeridad y el trabajo también son principios fundados con las primeras generaciones de regiomontanos, esto por el difícil panorama de la tierra que los rodeaba.
Por otro lado, queda de manifiesto que el primer gobernador del Nuevo Reino de León, reino al que Monterrey servía de capital, fue procesado por la inquisición española por presuntamente seguir profesando la fe judía en Nueva España aún cuando fue convertido al catolicismo en España. Murió en proceso en 1591, Luis Carvajal y de la Cueva.
De cualquier forma, es curioso señalar cómo el primer gobernador del Nuevo Reino no conoció la tercera y definitiva fundación de la capital de sus dominios en 1596.
Hoy Monterrey, Nuevo León, es una ciudad que guarda grandes orígenes culturales inscritos en nuestro ADN de forma implícita, ocultos a la vista, pero para el ojo curioso los orígenes se encuentran por doquier y es casi imposible negar la historia de nuestra cultura, una buena historia.
Nota: Una versión temprana de este texto fue desarrollada en 2018 y otra en 2017. Versiones completamente distintas, pero relacionadas existen desde 2015.
